| Kaizo | ||||||||||||||||
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Mi vida… Por donde empezar… Quizás mi nacimiento fuera un buen principio, pero no interesa a nadie un nacimiento normal y corriente en una casa de Izlude, así que lo adornaremos un poco. -Nací en una balsa de salvamento en medio del mar después de que el barco que nos llevaba a toda la familia (mis padres y mi hermano mayor) a Izlude se hundiera. Además por si fuera poco mi madre estuvo a punto de morir en el parto por las pésimas condiciones en las que nos encontrábamos. ¡Esto está mejor! A ver como les digo ahora que mi vida no ha tenido ninguna gracia... como les explico que he vivido plácidamente con la familia durante muchos años... Ahora que he empezado una historia que promete emociones no les puedo defraudar... -A los cinco años me escapé de casa para ir a vivir mis aventuras por las tierras de Midgard, luchando contra enemigos de gran envergadura y salvando a los habitantes de los tiranos que los oprimían. Al cabo de poco era conocido por todos como Kaizo el Salvador… Quizas sea un poco excesivo eso de Salvador… Mejor poner algo más humilde. … Al cabo de poco era conocido por todos como Kaizo el Humilde por que lo daba todo en pro de los pobres. Así MUCHO mejor. Y, ahora, una cosa verídica, interesante e importante en mi biografía: -Al cabo de los años mi padre enfermó y, mi hermano y yo, nos tuvimos que hacer cargo de todo. Después de la muerte de mi padre, mi madre se sumió en una depresión que la llevó a enloquecer y a suicidarse al cabo de pocos meses. Bueno, hasta ahora tengo una biografía digna de un héroe, pero ahora falta rematarla. Ahora toca explicar que después de la muerte de mi madre no se que hacer, que mi hermano se va al ejercito y que lo único que me queda es la iglesia, ya que yo no tengo madera de soldado… Pues ala, manos a la obra! -Después de la trágica muerte de mi madre mi hermano decidió enrolarse en las filas de los espadachines que se entrenaban en Izlude. Yo por mi parte decidí que era el momento de seguir con mi faceta más generosa y humilde. Era el momento de entrar en la mejor orden clerical del continente y, de esta manera, poder seguir ayudando a la gente y aprender los poderes curativos que hubieran podido salvar a mi madre. Ahora toca explicar que cuando llegué a la iglesia me dijeron que era un debilucho y que tenía que mejorar mucho antes de que me pudieran admitir… Y cómo explico que si no hubiera sido por unos amigos que hice ahora no estaría aquí????? Si lo digo así perderé toda el respeto que me puedan tener… |
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