Wolfen





NOMBRE: Wolfen
EDAD: 22
NACIDO EN: Juno
PROFESIÓN PRIMARIA: Ladrón
PROFESIÓN SECUNDARIA: Desconocida
DEIDAD: Sin creencia actualmente





Habia una vez un jovenzuelo que vivia en Juno junto a su padre, un brillante pero desconocido sabio de la zona; su madre vivia en Geffen y era una extraordinaria hechizera con la que muy frecuentemente pasaba largas temporadas con ella.

Procediendo de padres magos, el futuro de este joven estaba claramente vinculado a la magia, sin embargo todo cambio en un abrir y cerrar de ojos cuando un dia sus padres fueron reclamados en Lighthalzen para una tarea de la cual requerian sus servicios.

Durante los experimentos, ocurrio un accidente y ambos desaparecieron sin dejar rastro. El joven chaval desolado por la perdida de sus padres juró no aprender magia alguna. Aquellos que le rodeaban tanto en Juno como en Geffen le incitaban a recapacitar dicho juramento amenazandole que si no se decidia a seguir el camino del mago seria no grato en sus respecivas familias.

Sin embargo eso no preocupo al joven quien decidió buscar cobijo en la Iglesia de Prontera, donde estubo viviendo como huerfano, las relaciones con los conocidos de Juno y Geffen nunca fueron demasiado buenas con él, dado que él sabia perfectamente que simplemente se movian por los intereses de su pontencial magico.

Aun asi, la vida de huerfano era dura y ocasionalmente y en situaciones en las que lo necesitaba, el jovenzuelo iba a Alberta y se veia forzado a tener que robar a los mercaderes de la ciudad algunos objetos como manzanas, leche, carne... Llegó un momento en que los mercaderes se alzaron frente la Iglesia de Prontera reclamandoles los costes de las mercancias.

Los sacerdotes, sin mas opción, tubieron que pagar los gastos, los cuales acordaron con unos precios benevolentes, sin embargo eso condicionó que el chaval tubiera que irse de la Iglesia para evitar que se repitiera la situación.

Asi entonces el joven tubo que abandonar Prontera y vagar por el reino de Rune Midgard, por allí donde pasaba se le veia siempre solo, pensativo profundamente, generaba una extraña aura de atracción, pero a la vez de rechazo... la gente comenzó a llamarle el Lobo de Rune Midgard y con el tiempo se le acabó llamandole Wolfen.

Obligado a robar para sobrevivir, algunos mercaderes y sacerdotes eran condescendientes con su condición y le "ofrecian" algunos de sus alimentos e incluso libros que afanosamente Wolfen leia y, para sorpresa de aquellos que a quien se los "robaba", se los devolvia al cabo de un par de dias.

Repudiado por la guardia de las distintas ciudades, Wolfen era elusivo, sin embargo la opinión sobre este muchacho cambió a raiz de ciertos acontecimientos.





<< volver al censo Ver historia completa>>